La experiencia ha demostrado que el tejido general de las democracias contemporáneas se ha visto afectada por la naturaleza de los partidos que las sustentan, se ha dicho que no es el régimen de los partidos los que amenazan a la democracia sino su naturaleza militar, religiosa y totalitaria que a veces revisten.
El actual proceso de integración de America Latina no nos garantiza la transformación para el bienestar, ni siquiera nos aproxima a nuestras metas, considero que es mucha la podredumbre y escombros para depositar en un closet o arrojar al fondo del mar en el camino a la reconstrucción de América Latina. Los errores cometidos por muchas décadas bajo el sistema democrático han causado en muchos países de America latina inestabilidad política debido al descontento del pueblo que al despertad y ver la patética realidad social, se revelan, es por eso que se ha venido produciendo un proceso de transición en las estructuras políticas.
El caso particular de Venezuela, donde las viejas organizaciones políticas militarizadas habían copado la escena política durante los cuarenta años de democracia, fue generando a consecuencia del colapso del modelo mismo, la emergencia y reacción de otra fuerza política también partidocrática, caracterizada por la unión de un grupo de pequeños partidos políticos, que durante años habían pugnado por el acceso al poder nacional, tales como el PCV, el MAS, el MEP, entre otros. Pequeños partidos estos que renovando la esperanza del electorado a través de un populismo frenético, ascendieron al gobierno para repetir, de manera insoslayable y dramática, los mismos vicios, los mismos errores del pasado, y esta fuerza partidocratica, que paso de un grupo convergente a un “polo patriótico” capitaneado por la “Quinta Republica”, al radicalizar sus posturas políticas y estar condicionadas por las mismas reglas genealógicas de la institución partidista militarizada, no pudo mas que militarizar sus practicas y sus propuestas.
Al radicalizase este grupo de partidos, con la incorporación catalizadora de otra maquinaria dirigida por militares, denominada “La Quinta Republica” y agrupadas alrededor de un nuevo personaje político salido de las filas militares, como es el comandante Hugo Rafael Chávez Frías, va a adoptar el nombre de “Polo Patriótico”, que al convertirse en el partido político mas poderoso dentro de las mismas reglas de juego político, impuesto por la partidocracia, tendrá un triunfo arrollador e indiscutible, pero estas fuerzas al operar con las mismas reglas de juego político que impusieron las organizaciones militarizadas, no ha tenido mas alternativa que reproducir los mismos errores de los viejos partidos, sin embargo tales errores no son atribuibles a la voluntad de los sujetos sino a los imperativos de estas reglas genealógicas, que dieron legitimidad a las practicas políticas de la democracia militarizada en Venezuela.
A pesar del modelo socialista y de supuesta inclusión no se ha logrado satisfacer al pueblo latinoamericano en sus verdaderas necesidades, por eso cada día vemos como aumenta la miseria a causa de la desproporción en la distribución de las riquezas de las naciones, y como los que sufren las verdaderas consecuencias de las malas gestiones políticas son los despojados, los humillados, los marginales que habitan en esos deprimentes cinturones de miseria los que tienen en sus manos la tarea de no conformarse con migajas y luchar por verdaderas reivindicaciones sociales. La causa nacional latinoamericana es ante todo, una causa social, por eso es necesario que America Latina pueda nacer de nuevo, y para ello habrá que empezar por derribar a sus dueños, país por país, como ya ha ocurrido en varios países, estamos en tiempos de rebelión y de cambio ojala se logre algún día el verdadero propósito de dignificar al pueblo.
Realizado por: ESCARLET JIMENEZ. C.I: 14.571.225
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